La misión diplomática de los Estados Unidos en Venezuela alcanzó la plena capacidad operativa en su sede de Valle Arriba, en Caracas. El encargado de negocios de la delegación, John Barrett, confirmó que la totalidad del personal diplomático ha completado su despliegue permanente en las instalaciones, marcando un hito en la normalización de la presencia norteamericana en el país.
Rehabilitación y protocolos de seguridad
El proceso de reactivación, iniciado con el izado de la bandera estadounidense el pasado mes de marzo, concluyó con la actualización integral de la infraestructura logística y tecnológica del recinto. Para asegurar el cumplimiento de los protocolos globales exigidos por el Departamento de Estado, el gobierno estadounidense formalizó la reintegración del destacamento de seguridad del Cuerpo de Marines (U.S. Marine Corps Embassy Security Group), responsable de la protección perimetral del complejo.
Estrategia económica y servicios consulares
La operatividad del complejo se articula bajo la hoja de ruta denominada «Plan de Tres Pasos», una iniciativa impulsada por Washington desde inicios de 2026. Según las autoridades diplomáticas, el proyecto prioriza actualmente la reconstrucción económica del país. Al respecto, el encargado de negocios destacó los siguientes puntos:
- La promoción de inversiones de empresas estadounidenses en sectores industriales estratégicos.
- La ejecución de planes de cooperación técnica orientados a la estabilización de la red eléctrica nacional.
- El fortalecimiento del sistema de salud pública en colaboración con aliados internacionales.
- La planificación de una ampliación progresiva en los servicios de trámites consulares para la ciudadanía local.

