RÍO DE JANEIRO / SÃO PAULO.– Casi 160 millones de ciudadanos acuden a las urnas este domingo 25 de octubre para decidir el futuro político de América Latina. Las elecciones presidenciales de Brasil han entrado en una segunda vuelta marcada por una estrecha paridad técnica entre el mandatario progresista, Luiz Inácio Lula da Silva (80 años), y el senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro (45 años).
Un escenario de alta tensión y máxima participación
Tras dar la sorpresa en la primera vuelta del pasado 4 de octubre —al situarse por delante de lo previsto por los sondeos previos—, el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro llegó a este balotaje como un fuerte competidor. Sin embargo, la campaña del Partido de los Trabajadores (PT) ha recortado distancias durante las últimas tres semanas, impulsada por movilizaciones juveniles y llamados estratégicos a reducir la abstención, que en la primera ronda alcanzó niveles récord.
Ambos candidatos emitieron sus sufragios durante las primeras horas de la mañana:
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Flávio Bolsonaro votó en la zona norte de Río de Janeiro, acompañado por simpatizantes. «Creo que ha llegado el momento de un cambio real. Brasil no puede aguantar otros cuatro años así; la vida de todos ha empeorado», declaró a la salida de su centro de votación.
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Lula da Silva depositó su voto en São Bernardo do Campo (estado de São Paulo), la cuna industrial donde inició su trayectoria sindical y política. El mandatario destacó el respaldo popular recibido en el cierre de campaña: «Lo que la gente ha hecho por mí en estos últimos días es algo que jamás podré agradecer. Es tanta generosidad y cariño que estaré eternamente agradecido», afirmó optimista sobre los resultados.
Dos modelos de país en disputa
La contienda contrapone dos visiones opuestas sobre la gobernanza y las instituciones de la mayor economía de la región:
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La promesa del indulto y el cambio constitucional: Flávio Bolsonaro, congresista por más de dos décadas, ha reafirmado que de llegar a la presidencia indultará a su padre, Jair Bolsonaro (quien cumple una condena de 27 años por el intento de golpe de Estado de 2022). Apoyado en una plataforma de seguridad de «mano dura» y un Congreso predominantemente conservador, promete reformas profundas en la Carta Magna.
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La defensa de la democracia y los derechos sociales: Por su parte, Lula centra su discurso en la estabilidad institucional, la protección social y el freno al retorno del bolsonarismo. Si resulta vencedor, el líder progresista sellaría una remontada histórica e iniciaría su cuarto mandato presidencial.
En los días previos al cierre, la campaña también estuvo marcada por intensos debates digitales respecto al sesgo del algoritmo y las políticas de moderación de plataformas como Meta en el ecosistema informativo brasileño.
Cierre de mesas y conteo de votos
El Tribunal Superior Electoral (TSE) estimó que los primeros resultados con tendencia irreversible se conocerán alrededor de las 8:30 a 9:00 de la noche (hora local). Dado el estrecho margen que reflejan los últimos sondeos de institutos como Datafolha y Quaest, la jornada perfila un desenlace voto a voto para la definición de la jefatura de Estado de Brasil.
La entrada Elecciones en Brasil 2026: Lula y Flávio Bolsonaro miden fuerzas en un histórico y ajustado balotaje se publicó primero en Diario La Calle.

