Guyana ha iniciado una ofensiva diplomática en la región con el objetivo de obtener respaldo internacional frente a la disputa territorial que mantiene con Venezuela por el territorio del Esequibo. El presidente guyanés, Irfaan Ali, ha identificado a Brasil y Colombia como aliados estratégicos para garantizar el cumplimiento de un fallo inminente por parte de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Contexto de seguridad y política exterior
En paralelo, el panorama de seguridad en la región ha registrado cambios significativos con la llegada de drones Reaper a territorio colombiano, enviados por el gobierno de Estados Unidos para el fortalecimiento de operaciones militares. En el ámbito diplomático, el encargado de negocios estadounidense, John Barrett, sostuvo un encuentro con Oliver Blanco, designado recientemente como canciller, para abordar la hoja de ruta establecida por la administración de Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio. Estas gestiones ocurren en un momento en que informes internacionales sugieren que el retorno de María Corina Machado está redefiniendo las expectativas estadounidenses sobre un esquema de transición en Venezuela.
Controversias en la política económica interna
La agenda interna venezolana enfrenta cuestionamientos tras la reciente política anunciada por Delcy Rodríguez sobre la oferta de activos estatizados al sector privado. Paralelamente, la organización Unión y Cambio ha expresado objeciones formales respecto a la renegociación de la deuda externa del país. Entre los puntos críticos señalados destacan:
- La adjudicación directa, sin licitación previa, del contrato a la firma Centerview Partners.
- Informes que vinculan a Mauricio Claver-Carone como una figura influyente en la obtención de dicho contrato por parte de la citada firma.
- El debate sobre si la desestatización de activos supone una ruptura definitiva con los pilares ideológicos tradicionales del chavismo, tales como el anti neoliberalismo y la soberanía estatal.

