Luiz Inácio Lula da Silva se impuso en la segunda vuelta electoral celebrada este domingo 25 de octubre, obteniendo más del 51% de los votos válidos. Según el reporte oficial del Tribunal Superior Electoral (TSE), el mandatario electo logró consolidar un respaldo de aproximadamente 64 millones de sufragios, frente a los 59 millones alcanzados por su contrincante, Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL). Esta diferencia, superior a los tres puntos porcentuales, garantiza el inicio del cuarto mandato de Lula, previsto para el 5 de enero de 2027.
Desarrollo de la jornada electoral y controversias
El proceso electoral estuvo marcado por denuncias presentadas por el Partido de los Trabajadores (PT) respecto a la reducción del transporte público en ciudades estratégicas como São Paulo y Salvador. Ante esta situación, el ministro del Supremo Tribunal Federal, Cristiano Zanin, ordenó extender el horario de votación hasta las 19:00 horas, hora de Brasilia, con el objetivo de garantizar el derecho al voto de los ciudadanos afectados por las restricciones de movilidad. En Salvador, la Justicia Electoral intervino tras las sospechas sobre la gestión del secretario de Movilidad, Pablo Souza, vinculada a una presunta maniobra para obstaculizar el acceso a los centros de votación.
Contexto y antecedentes del proceso
La contienda de este año reflejó un escenario político polarizado, luego de que en la primera vuelta del 4 de octubre Flávio Bolsonaro liderara las preferencias con un 47,03% frente al 45,16% de Lula. Este resultado electoral sucede tras el periodo de inestabilidad institucional que siguió a las elecciones de 2022, proceso en el cual Jair Bolsonaro fue inhabilitado tras un fallo judicial que lo sentenció a más de 25 años de prisión por acciones orientadas a revertir el resultado democrático. En esta ocasión, la candidatura de Flávio Bolsonaro, de 44 años, fue respaldada por sectores que buscaban mantener la línea política del expresidente durante su periodo de reclusión.

